Meditación de amor y compasión

La meditación de amor y compasión es conocida como meditación metta y se practica de la siguiente manera:

Primero concéntrese en la persona, grupo de personas, o seres a los que quiera mandar amor y compasión.

A continuación desarrolle amor y compasión hacia ellos con los siguientes pensamientos, por ejemplo para una persona:

  • Que esta buena persona este bien y feliz
  • Que esta buena persona este libre de peligro 
  • Que esta buena persona este libre de dolor mental
  • Que esta buena persona este libre de dolor corporal
  • Que esta buena persona este libre de sufrimiento

De la misma manera se sustituye persona por el nombre, por el grupo de personas o seres a los que quiera mandar amor y compasión.
Repita estos pensamientos varias veces hacia cada una de las personas o seres que se quiera durante varios minutos.
Algunas ventajas de practicarla diariamente son:

  • Ayuda a concentrar y calmar la mente, por lo que se recomienda utilizarla antes de las otras meditaciones.
  • Con una práctica bien desarrollada uno es más agradable y atractivo.
  • Ayuda a comenzar positivamente el día si se practica en la mañana y a tener buenos sueños antes de dormir.

Para desarrollarla se recomienda iniciar con uno mismo, después hacia seres queridos, luego a personas respetadas, seguido de personas neutras y al final a nuestros enemigos. 
Sin embargo, su práctica es especialmente útil mientras estemos sintiendo odio hacia alguien. Aunque suene contradictorio el mandar amor y compasión a los que odiamos, esto en realidad nos beneficia, porque el odio que les tenemos solo nos afecta a nosotros mismos. Así que practicar esta meditación frecuentemente hacia ellos, va reduciendo eficazmente esas emociones y pensamientos negativos en nosotros, hasta que son simplemente neutros y dejan de afectarnos.